LA INCLUSIÓN DE LOS NIÑOS CON “NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES” EN LA ESCUELA REGULAR ES NECESARIA.
La escuela es el lugar que acoge todo cuanto se proyecta en nuestra sociedad.
A diario enfrenta múltiples problemas sociales como el fracaso escolar, la discriminación de género, raza, religión y aún política. En el presente ensayo, trataré una problemática social, que, se ha descuidado, dejando la escuela sola con ésta responsabilidad a saber: la inclusión de los niños con “necesidades educativas especiales” en la escuela regular.
Esta necesidad latente en el sector educativo, posee un carácter primordial para las familias de los niños.Pero de otra parte Para los docentes, es necesaria la preparación pedagógica para asumir los casos, debido a que en grupos numerosos, es casi imposible aplicar éste tipo de inclusión.
Es un reto para los docentes de las aulas regulares de educación, quienes se pregunta ¿cómo desarrollar un currículum con estos niños con “problemas de aprendizaje?, ¿qué limitaciones se les presentan al adoptarse con ellos un currículum homogeneizado?, ¿están los profesores debidamente capacitados para hacer las adaptaciones requeridas en su caso?.
El porcentaje de personas en desacuerdo es bastante alto, algunos afirman que los niños pueden sufrir traumas por no presentar las mismas competencias que los demás niños en el aula regular y que deben asistir a instituciones con profesionales de un nivel académico diferente a los del aula regular, con especialización en sus diversas problemáticas.
Desafortunadamente, las respuestas son pesimistas y no todos los implicados en el proceso educativo tienen la misma capacidad de participación, esto por el grado de formación e información, cuando lo ideal sería que todos estuviéramos implicados en éste proceso.
La propuesta es es analizar en qué medida se puede ampliar el conocimiento de los niños “con problemas de aprendizaje”, por parte de los docentes, para ayudarlos a ser autónomos, a incorporarse a un grupo de niños de su misma edad, teniendo la posibilidad de interactuar y aprender.
Pero, sabemos, que esto es en el discurso, que en la realidad la situación tiene matices muy distintos, que pueden incluso tonarse en negativos para estos estudiantes, si no se toman las medidas necesarias para las adaptaciones curriculares por parte de los profesores.
CONCLUSIONES
En una época como la que vivimos donde se habla de globalización, de modernismo, debe considerarse que dentro del curriculum escolar, no solo se contemple la posibilidad de integrar al aula los niños con necesidades educativas especiales, sino que se mire de manera formal como un tema de suma importancia para la educación. También existe la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y a su pesar se discrimina todavía a ciertas personas, no sólo con los problemas tratados. En una sociedad “democrática” esto no debe ser porque el derecho a la educación es fundamental.
La formación e información de los profesores parece ser una de las propuestas más emergentes para tratar las necesidades educativas especiales y la metodología de la investigación-acción, forma a los maestros, situándolos en el papel de investigadores e intelectuales, porque las situaciones que se presenten durante su vida como docente, serán diversas, por lo que, en tanto más pronto decida emprender su tarea de investigador, menos angustias enfrentará y se encontrará apto para orientar incluso a sus compañeros.
Stenhouse afirmaba “los profesores solo se pueden desarrollar profesionalmente si se les da la oportunidad y los recursos para analizar su propia práctica a través del estudio sistemático y la investigación” (Eliot, J. 1984).
No podemos cerrar los ojos a la realidad, la tenemos frente a nosotros y si ella ya cambió, debemos hacerlo también los docentes. Este cambio es aconsejable hacerlo desde adentro, podemos partir de un curriculum alternativo, o de un proyecto educativo de centro, La característica de tal curriculum, debe ser la igualdad de oportunidades, evitando la discriminación, tomando como base la diversidad de nuestros alumnos.
Desafortunadamente, los profesores aún no somos consientes de las necesidades que nos rodean y muchos de nosotros decidimos la postura cómoda de no infiltrarnos. La administración educativa, ha jugado únicamente el papel de resolver los problemas institucionales como el asignarnos a estos alumnos o abrir un departamento con personal que nada o poco sabe del asunto. El verdadero reto está pues en tomar cartas en el asunto, apropiándonos de ésta problemática social.
Este reto, regresa a nosotros, no lo podemos esquivar, las transformaciones más importantes han de ser en el currículo y eso originará a su vez una participación con mayores garantías y un mejor nivel de vida de la población afectada. LA INCLUSIÓN DE LOS NIÑOS CON “NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES” EN LA ESCUELA REGULAR ES NECESARIA.
La escuela es el lugar que acoge todo cuanto se proyecta en nuestra sociedad.
A diario enfrenta múltiples problemas sociales como el fracaso escolar, la discriminación de género, raza, religión y aún política. En el presente ensayo, trataré una problemática social, que, se ha descuidado, dejando la escuela sola con ésta responsabilidad a saber: la inclusión de los niños con “necesidades educativas especiales” en la escuela regular.
Esta necesidad latente en el sector educativo, posee un carácter primordial para las familias de los niños.Pero de otra parte Para los docentes, es necesaria la preparación pedagógica para asumir los casos, debido a que en grupos numerosos, es casi imposible aplicar éste tipo de inclusión.
Es un reto para los docentes de las aulas regulares de educación, quienes se pregunta ¿cómo desarrollar un currículum con estos niños con “problemas de aprendizaje?, ¿qué limitaciones se les presentan al adoptarse con ellos un currículum homogeneizado?, ¿están los profesores debidamente capacitados para hacer las adaptaciones requeridas en su caso?.
El porcentaje de personas en desacuerdo es bastante alto, algunos afirman que los niños pueden sufrir traumas por no presentar las mismas competencias que los demás niños en el aula regular y que deben asistir a instituciones con profesionales de un nivel académico diferente a los del aula regular, con especialización en sus diversas problemáticas.
Desafortunadamente, las respuestas son pesimistas y no todos los implicados en el proceso educativo tienen la misma capacidad de participación, esto por el grado de formación e información, cuando lo ideal sería que todos estuviéramos implicados en éste proceso.
La propuesta es es analizar en qué medida se puede ampliar el conocimiento de los niños “con problemas de aprendizaje”, por parte de los docentes, para ayudarlos a ser autónomos, a incorporarse a un grupo de niños de su misma edad, teniendo la posibilidad de interactuar y aprender.
Pero, sabemos, que esto es en el discurso, que en la realidad la situación tiene matices muy distintos, que pueden incluso tonarse en negativos para estos estudiantes, si no se toman las medidas necesarias para las adaptaciones curriculares por parte de los profesores.
CONCLUSIONES
En una época como la que vivimos donde se habla de globalización, de modernismo, debe considerarse que dentro del curriculum escolar, no solo se contemple la posibilidad de integrar al aula los niños con necesidades educativas especiales, sino que se mire de manera formal como un tema de suma importancia para la educación. También existe la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y a su pesar se discrimina todavía a ciertas personas, no sólo con los problemas tratados. En una sociedad “democrática” esto no debe ser porque el derecho a la educación es fundamental.
La formación e información de los profesores parece ser una de las propuestas más emergentes para tratar las necesidades educativas especiales y la metodología de la investigación-acción, forma a los maestros, situándolos en el papel de investigadores e intelectuales, porque las situaciones que se presenten durante su vida como docente, serán diversas, por lo que, en tanto más pronto decida emprender su tarea de investigador, menos angustias enfrentará y se encontrará apto para orientar incluso a sus compañeros.
Stenhouse afirmaba “los profesores solo se pueden desarrollar profesionalmente si se les da la oportunidad y los recursos para analizar su propia práctica a través del estudio sistemático y la investigación” (Eliot, J. 1984).
No podemos cerrar los ojos a la realidad, la tenemos frente a nosotros y si ella ya cambió, debemos hacerlo también los docentes. Este cambio es aconsejable hacerlo desde adentro, podemos partir de un curriculum alternativo, o de un proyecto educativo de centro, La característica de tal curriculum, debe ser la igualdad de oportunidades, evitando la discriminación, tomando como base la diversidad de nuestros alumnos.
Desafortunadamente, los profesores aún no somos consientes de las necesidades que nos rodean y muchos de nosotros decidimos la postura cómoda de no infiltrarnos. La administración educativa, ha jugado únicamente el papel de resolver los problemas institucionales como el asignarnos a estos alumnos o abrir un departamento con personal que nada o poco sabe del asunto. El verdadero reto está pues en tomar cartas en el asunto, apropiándonos de ésta problemática social.
Este reto, regresa a nosotros, no lo podemos esquivar, las transformaciones más importantes han de ser en el currículo y eso originará a su vez una participación con mayores garantías y un mejor nivel de vida de la población afectada.
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